Este blog es un homenaje al maestro detenido desaparecido por el terrorismo de estado el 1º de junio de 1976, al salir de la Escuela 1 D.E. 9º, "República de Cuba".
Busca reconstruir su memoria, borrada de la escuela durante casi cuatro décadas a partir de su secuestro.
Reseña la investigación realizada en 2015 por los alumnos de 7º y 6º grados.
El proyecto fue coordinado por las docentes: Alejandra Montero (7º), Mariana González (6ºA), Gabriela Dujaut (6ºB) y Silvia Guiard (Maestra bibliotecaria) junto con las licenciadas Alba Pereyra Lanzilloto y Georgina Andino, de "Sitios de la Memoria" (Ex Centro Clandestino de Detencion Orletti).
Todo comenzó en marzo, cuando la agrupación "Memoria Palermo", integrante de BARRIOS X MEMORIA Y JUSTICIA acercó a la escuela el dato de la desaparición de Cortés y la propuesta de fabricar y colocar una baldosa en su homenaje.

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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Cuarta entrevista: Norberto Ferrando (14/09/15)

   Norberto Ferrando trabajó en nuestra escuela en los años 70, mientras estudiaba abogacía. Stella Maris, entrevistada en julio, fue la primera en mencionarlo: él era el maestro de 5º grado cuando ella estaba en 4º y ambos formaban parte del grupo de amigos de Carlos Cortés. Días antes de la fabricación de la baldosa logramos localizarlo en Río Negro, donde vive hace años, y contarle nuestro proyecto de reconstrucción de la memoria de su amigo. Se mostró conmovido y dispuesto a participar, pero recién pudo viajar a Buenos Aires el 12 de  septiembre, para el acto de colocación de la baldosa. El lunes 14 vino a la escuela con su equipaje a cuestas, y de aquí se fue directo a Aeroparque para tomarse el avión de regreso. Era el primer amigo varón de Carlos con quien pudimos hablar y le agradecimos muchísimo su presencia.
   Además de hablar de Carlos, Norberto, que integró como juez federal distintos tribunales que juzgaron y condenaron a represores, habló sobre la importancia de estos juicios por crímenes de lesa humanidad. Explicó también cómo funcionaba el circuito represor de la dictadura.
  Nos contó luego cosas sobre su propia experiencia en la escuela, que recordaba con mucha emoción y cariño: las salidas a Palermo, los equipos de fútbol, las diferencias con los maestros más rígidos, los almuerzos compartidos con los más amigos y las charlas en la sala de maestros.
  A Carlos le gustaba mucho la música, nos dijo, y ese era un tema del que ellos hablaban mucho. Por ejemplo, a Carlos le gustaban Mercedes Sosa y Susana Rinaldi. También conversaban sobre libros y sobre política.
  Para terminar más tranquilo su carrera, Norberto pasó a una escuela de jornada simple. Quedaba cerca de la casa de Carlos y Cristina, por lo cual los visitaba a menudo. Por ejemplo, estuvo con ellos el 24 de marzo del 76, el día del golpe militar. Compartieron la incertidumbre y preocupación por los tiempos que se venían. Ellos habían pasado casi toda su vida bajo sucesivos gobiernos militares y sabían que vendrían días difíciles. Pero nunca imaginaron lo que aquella última dictadura iba a ser capaz de hacer.
  Norberto nos dejó además la imagen de un Carlos cuidadoso de su aspecto, galante con las mujeres, que usaba como único abrigo una chalina beige de alpaca.
  De nuevo gracias, Norberto, por compartir emociones y recuerdos.








Tercera entrevista: Graciela Lombardi (21/08/15)

El día de la fabricación de la baldosa, Graciela Lombardi nos aportó este tesoro: una foto de su propio casamiento, en febrero de 1976, donde -al fondo, a la izquierda- podemos ver a Carlos:



   Es, por el momento, la única foto personal de Carlos Cortés que conocemos. Y la más cercana a la fecha del secuestro. 
   El 21 de agosto, después de las vacaciones de invierno, Graciela nos visitó en la escuela, en donde trabajó como maestra de inglés en 1971. Fue entonces cuando conoció a Carlos, que era Auxiliar de Dirección. También Cristina Marcos entró a la escuela ese mismo año. Carlos les llevaba a ambas unos diez años, sin embargo, se entendía mejor con ellas y otros maestros jóvenes que con los más antiguos. Todos eran estudiantes universitarios, compartían puntos de vista comunes sobre la vida en general y sobre la educación en particular. Sobre todo, porque en ese tiempo había entre los docentes algunos muy rígidos, que imponían una disciplina muy estricta, represiva, castigando a veces a los alumnos, incluso físicamente. Carlos Cortés y el grupo de maestros más jóvenes se  oponían fuertemente a esta postura. Querían que los chicos pudieran tener libertad para expresarse y pensar críticamente.
  Graciela volvió a hablarnos del compañerismo y la solidaridad de Carlos con sus amigos, de su inteligencia y su humor, también nos contó de su rechazo a la injusticia social y su mirada crítica sobre el mundo occidental; nos habló de sus películas preferidas (las de Buñuel) y nos enteramos de que tenía amigos folcloristas, iba a las peñas y era un gran bailarín de chamamé. Algunos fines de semana iban a una casa que la madre de Carlos tenía en los alrededores de Buenos Aires. Allí jugaban a las cartas: al truco y al chinchón.
 En 1976, Carlos iba a cumplir cuarenta años. Cristina, Graciela y otros amigos querían convencerlo de hacer una fiesta, o sino, organizar una fiesta sorpresa. Pero no fue posible: Carlos cumplió sus cuarenta años en cautiverio.
  Graciela evocó la dolorosa angustia de aquel año. La espera, la incertidumbre, la tristeza. Un dolor que no se borró, como tampoco se borraron la ternura, el afecto y los recuerdos que, con tanta calidez, Graciela nos transmitió. 
  












¡Muchísimas gracias, Graciela!

Segunda entrevista: Stella Maris Miró (7/7/15)

  Stella Maris Miró se enteró de nuestro proyecto de homenaje a Carlos Cortés a partir del anuncio en facebook del programa Sintonía EDUCAR.
  Fue una gran emoción para ella saber que estábamos reconstruyendo la memoria de Carlos, de quien fue amiga y compañera de trabajo en nuestra escuela en el año 1975, como maestra de 4º grado. Carlos era entonces Auxiliar de Dirección.
  Nos visitó el 7 de julio y compartimos un encuentro conmovedor, en el que también nos acompañaron la Supervisora de Bibliotecas, Ana Símula, la coordinadora de INTEC para Bibliotecas, Cristina Severo, y Alba Pereyra. 
  Stella evocó a Carlos con gran cariño. Recordó los almuerzos compartidos con algunos maestros y Carlos quien, a pesar de que trabajaba en la dirección, prefería salir a comer con los maestros más jóvenes. Comían en algún "bodegón" cercano, un plato barato, porque en 1975 la situación económica era muy difícil (algo que preocupaba a Carlos, recordó). Evocó también las salidas de  4º y 5º grados juntos a Palermo, que incluían un asado para todos. El organizador y asador: Carlos Cortés. 
  Nos contó que él cuidaba mucho a los chicos, que le importaba mucho que los maestros los trataran bien y les dejaran expresarse.
  Como Ana, destacó lo buen compañero que era Carlos, aunque aclaró que en la escuela se daba mucho con algunos maestros pero era muy reservado con otros. Algunos docentes lo irritaban por la manera que tenían de tratar a los chicos. Aunque era amable y muy cortés con todo el mundo, era tajante para decir lo que pensaba. Era serio, pero tenía mucho humor. Le gustaban la poesía y el cine (películas que hicieran reír con inteligencia, como La armada Brancaleone). Nunca lo vio jugar al ajedrez, pero sí a la pelota y a las cartas. Hablaba, como buen misionero, pronunciando la "elle" y usando el "usted" como un tratamiento cariñoso.
  Stella nos hizo reír y por momentos entristecernos. Recordó el dolor del secuestro y otros momentos angustiantes vividos como maestra en la dictadura: el autoritarismo y el miedo que reinaban en las escuelas. Pero sobre todo la gran pena por la desaparición de Carlos.
  Nos regaló el libro Andresito, de Pablo Camogli, que cuenta la historia de Andrés Guaicurarí, un héroe de Misiones.
  Aquí, imágenes de esa tarde:  






¡Muchas gracias, Stella, por ese emotivo encuentro!